Los accesorios para hornos de alta temperatura y alto rendimiento deben cumplir requisitos muy estrictos, como una refractariedad extremadamente alta, una excelente resistencia a altas temperaturas, una estabilidad excepcional frente a los choques térmicos y una buena inercia química. Entre los materiales más comunes se encuentran la cordierita, la mullita, el carburo de silicio (SiC) y la alúmina. De entre ellos, el carburo de silicio (SiC) sinterizado por reacción se ha convertido en la primera opción en muchos campos de aplicación de alta gama debido a su elevada resistencia, su alta conductividad térmica y su excelente resistencia al choque térmico.
Fabricados con arcilla refractaria de primera calidad, estos productos ofrecen una excelente estabilidad térmica, resistencia química y durabilidad, lo que los hace ideales para aplicaciones de análisis en laboratorios y en el sector minero.
Fabricado con materiales de primera calidad, como carburo de silicio (SiC) y grafito, este crisol garantiza una rápida transferencia de calor, una larga vida útil y un rendimiento estable en los procesos de fundición y fusión de metales.