Crisol de grafito y carburo de silicio para la fundición de metales a alta temperatura
El crisol de grafito y carburo de silicio está diseñado para la fusión a altas temperaturas y ofrece una excelente conductividad térmica, resistencia mecánica y resistencia a la oxidación y la corrosión.
El crisol de grafito y carburo de silicio está diseñado para la fusión de metales a altas temperaturas, y ofrece una excelente conductividad térmica, una gran resistencia a la oxidación y una gran durabilidad. Garantiza un calentamiento uniforme, una fusión rápida y un rendimiento fiable, lo que lo hace ideal para el procesamiento de metales no ferrosos en aplicaciones industriales.
Características del producto
indicadores físicos
El crisol de grafito y carburo de silicio presenta una densidad aparente de 2,21–2,25 g/cm³, lo que proporciona una estructura sólida y estable con una excelente capacidad de carga. Su porosidad aparente del 9-12 % garantiza una combinación equilibrada de resistencia y aislamiento térmico, lo que mejora la durabilidad durante ciclos de calentamiento repetidos.
Con un módulo de rotura que oscila entre 8 y 12 MPa, el crisol ofrece una alta resistencia mecánica y resistencia al agrietamiento bajo estrés térmico. El bajo coeficiente de expansión térmica de 3,0-4,5 × 10⁻⁶ K⁻¹ minimiza la deformación, garantizando la estabilidad dimensional a temperaturas elevadas.
Su resistividad eléctrica se mantiene estable ante las variaciones de temperatura, mientras que su alta conductividad térmica —140-150 W/(m·K) a 25 °C y 40-50 W/(m·K) a 800 °C— permite una transferencia de calor eficiente, lo que favorece un rendimiento de fusión rápido y uniforme en aplicaciones a alta temperatura.
Indicadores químicos
El crisol de grafito y carburo de silicio está formulado con un 37-42 % de carbono libre y un 35-40 % de carburo de silicio, lo que crea una composición equilibrada que ofrece un excelente rendimiento térmico y químico en entornos de alta temperatura.
El alto contenido de carbono libre mejora la conductividad térmica y aumenta la resistencia al choque térmico, lo que permite que el crisol soporte un calentamiento y enfriamiento rápidos sin agrietarse. También contribuye a una transferencia de calor uniforme, garantizando una fusión eficiente y homogénea.
El componente de carburo de silicio proporciona una resistencia a la oxidación, una resistencia mecánica y una estabilidad estructural excepcionales a temperaturas elevadas. Forma una capa protectora que ayuda a reducir la degradación del material y prolonga la vida útil en condiciones de funcionamiento continuo.
Esta composición química optimizada garantiza una gran resistencia a la corrosión provocada por metales fundidos y escorias, al tiempo que mantiene la durabilidad y el rendimiento en aplicaciones industriales exigentes, como los procesos de fundición y colada de metales no ferrosos.